Milán es la ciudad más grande de Europa en establecer la recolección residencial de desechos de alimentos en toda la ciudad, involucrando a casi todos los residentes en menos de dos años.

El Desafío

Con una población de 1.36 millones de habitantes, Milán se enfrentó a la dificultad de gestionar grandes cantidades de desperdicio de alimentos en un área densamente poblada. Para enfrentar el desafío, Milán involucró a la población y reestructuró los servicios de recolección de residuos para minimizar el tráfico y el consumo de combustible.

La Solución

En 2011, la tasa de reciclaje general de la ciudad italiana de Milán fue baja y consistió principalmente en materiales reciclables secos, como papel y plástico, recolectados por separado en la acera. Los desperdicios de alimentos solo se recolectaron de fuentes comerciales. La ciudad decidió mejorar la planificación y posterior recogida en 2012 y, ya en 2014, toda la ciudad estaba incluida en el proceso, con más de 90 kg de residuos recogidos por habitante cada año, reduciendo las emisiones de CO2 en 8,800 toneladas.

Los ciudadanos recogen sus residuos de alimentos en bolsas compostables recogidas dos veces por semana en la acera. Ese mismo día, los residuos de alimentos se trasladan a una instalación de digestión anaerobia y compostaje. La logística de recogida y traslado está cuidadosamente organizada para limitar el consumo de combustible y minimizar el tráfico. Para garantizar la participación ciudadana, la ciudad se aseguró de informar e involucrar a los ciudadanos mediante el diseño de una aplicación dedicada. Además, se entregaron papeleras de cocina con ventilación gratuita a todos los hogares.

Beneficios ambientales – El proyecto asegura un mejor uso de los recursos, ya que los residuos se utilizan en la producción de biogás y reduce el consumo de combustibles fósiles.

Beneficios sociales – Después de participar con éxito en el proyecto, los milaneses ahora se sienten más involucrados en las políticas ambientales y, en general, participan más en las iniciativas de la ciudad.

Beneficios Económicos – Implementar la recolección de desperdicios de alimentos en las grandes ciudades puede impulsar el sector de tratamiento de biorresiduos y conducir a la creación de empleo en la ciudad

Acerca de Cities100

Presentado por C40 Grupo de Liderazgo Climático de Ciudades (C40), Sustainia y Realdania – Ciudades100 muestra soluciones líderes para los desafíos climáticos urbanos en diez sectores, que van desde la gestión de residuos sólidos hasta el transporte.

Disponible en línea e impreso, Cities100 proporciona a las partes interesadas un formato accesible para explorar soluciones viables para la acción climática en las ciudades, y será una herramienta útil para grupos relevantes que van desde inversores de impacto y organizaciones de desarrollo hasta alcaldes y gobiernos municipales. Puede acceder a la publicación completa de Cities100 2015 en línea aquí.

Beneficios
  • Económicas
  • Responsabilidad
  • Social
Impacto clave
La ciudad de Milán ha conseguido involucrar a casi todos sus ciudadanos en la recogida de residuos alimentarios en bolsas compostables. Los residuos de alimentos se utilizan para la producción de biogás y compost para la remediación de suelos.
Reducción de emisiones
Se prevé reducir 9,500 toneladas de CO2 al año mediante la recogida de residuos alimentarios en Milán
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